Los españoles hacen hueco en casa al reciclaje

De acuerdo a la información difundida por Ecoembes, siete de cada diez españoles aseguran disponer en su hogar de más de un espacio destinado al reciclaje una cifra que nos llama la atención pero que a la vez nos da pistas sobre qué está cambiando en el comportamiento ciudadano hacia los sistemas de gestión de residuos y el reciclado.

Según esa misma información, el 72,5% de los españoles asegura disponer en su hogar de más de un espacio para depositar sus residuos, de los cuales uno de ellos está reservado a los envases domésticos que se destinan al contenedor amarillo (plásticos, latas y briks). Esta es la principal conclusión del Estudio de Hábitos de Reciclaje de los Españoles elaborado por el Instituto Apolda para Ecoembes, la organización medioambiental sin ánimo de lucro que promueve la sostenibilidad a través del reciclaje de envases domésticos.

De hecho, los hogares españoles cuentan actualmente con una media de tres cubos (3,1), aunque el informe detecta diferencias en función del área de residencia y el número de integrantes. Por ejemplo, los espacios destinados al reciclaje tienden a incrementarse en los núcleos urbanos de mayor tamaño, así como en los hogares donde residen dos personas (3,2). En el otro lado de la balanza, se encuentran los municipios de menos de 5.000 habitantes y aquellos domicilios que cuentan con cinco miembros o más (2,9).

El estudio también analiza los hábitos de reciclaje a nivel regional. En este sentido, los hogares de Euskadi (3,7), Navarra y Catalunya (ambos con 3,5) son los que más espacios habilitan para el reciclaje. Por el contrario, en Galicia (2,6) y Extremadura (2,7) la disposición de cubos es la más baja del país.

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Mas allá del espacio disponible, nuestro interés por las cuestiones relacionadas con el comportamiento nos hace poner el ojo en detalles del informe que también evalúa los factores que motivan a los ciudadanos a disponer de más espacio en sus hogares para separar correctamente los residuos. El civismo (96,8%), la concienciación ecológica de cara a preservar el planeta para las próximas generaciones (95,7%) y el cuidado del medio ambiente (95,6%) son los principales motivos que les llevan a reciclar. Este porcentaje va en línea con los datos publicados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) el pasado mes de enero, que manifiesta que el 70% de los españoles separa la basura doméstica por tipo de desecho (orgánico, plástico y papel), mientras que el 77% aseguraba reciclar los envases de vidrio y cartón, el papel y las pilas. En el lado opuesto, entre las razones que se esgrimen para no reciclar, que se recogen en el Estudio de Hábitos, se encuentra la falta de espacio en sus hogares (17,1%) como principal argumento de los ciudadanos a la hora de no contar con más cubos destinados al reciclaje. Por tipología de envases, el 68,1% de los encuestados asegura asociar y tirar siempre las botellas, botes o garrafas de plástico en el contenedor amarillo y el 59,4% los briks. Por el contrario, los tapones de corcho (48,3%) y los aerosoles (26,6%) son los productos que menos se asimilan con el contenedor amarillo y, por tanto, los que menos se reciclan.

El estudio, que se ha realizado a una muestra de más de 5.000 personas repartidas de manera proporcional a nivel regional, confirma el trabajo de concienciación y sensibilización que se viene realizando en nuestro país durante las últimas décadas sobre la separación de residuos y la importancia del reciclaje. “Este estudio refleja el esfuerzo y la concienciación ciudadana como bases fundamentales en la contribución de los españoles al cuidado del medio ambiente a través del reciclaje. Una labor que empieza en nuestros hogares y que nos ha permitido en 2015 reciclar en España 1,3 millones de toneladas de envases domésticos, un 3,3% más que en 2014, evitando que terminaran en los vertederos. Unos datos que nos animan a seguir trabajando, desde la colaboración, la sensibilización y la flexibilidad para dar respuesta a las necesidades y al estilo de vida cambiante de los ciudadanos”, ha asegurado Óscar Martín, consejero delegado de Ecoembes.

Mas allá del espacio y los cubos disponibles (un elemento en el que además del tamaño de la vivienda y la sensibilización ciudadana, influye de manera muy importante el modelo de gestión existente en un territorio y la implantación de sistemas de recuperación de materia orgánica a nivel doméstico o cubo marrón) sería interesante conocer la evolución de este concepto de espacio e incluso el uso de esos cubos (si son para papel, vidrio, envases, fracción de restos, etc) para detectar si mas allá del número, el uso es el indicado, una medida mucho mas precisa del comportamiento ciudadano en cuanto a la separación efectiva de los residuos de origen doméstico.

@sostenicity

“Si queremos ciudades sostenibles necesitamos ciudadanos responsables”

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